Muchas cosas pueden pasar en México, pero una es segura: ser mexicano es casi lo mismo que ser guadalupano. Y es que en esta tierra mía la gente le tiene una devoción especial a la morenita. Ya me lo habían recordado por muchos lados así que no podía dejar pasar este día sin decir algo sobre la Virgen de Guadalupe.
El futból y la Virgen de Guadalupe son dos cosas sagradas para la gran mayoría de los mexicanos. Si hay partido mucha gente no va a misa. Y si es 12 de diciembre muchos van a la Villa.
Venir a México y no ir a la Villa es perderse de todo un espectáculo. Primero hay que llegar y admirarse con la cantidad de gente que visita el santuario cada día. De todos los colores y maneras de vestir y ser. Unos llegan en coche y con zapatos, otros van a pie y con sandalia y hasta de rodillas a rogarle a la virgencita que les conceda todas aquellas cosas que a uno le afligen.
Para verla hay que pasar entre la multitud por unas bandas eléctricas como de super, y para verla bien hay que pasarse por ahí más de una vez. En la parte baja hay una leyenda que dice: -¿No estoy yo aquí que soy tu madre? ¿Qué más has menester? No te aflija ni te inquiete cosa alguna.
La imagen está llena de historias. Unos las creen, otros no; algunos más las inventan y otras son verdaderas. En fin, hoy es un día de fiesta, hay música por todos lados, baile, fuegos artificiales y mucha fe.
El futból y la Virgen de Guadalupe son dos cosas sagradas para la gran mayoría de los mexicanos. Si hay partido mucha gente no va a misa. Y si es 12 de diciembre muchos van a la Villa.
Venir a México y no ir a la Villa es perderse de todo un espectáculo. Primero hay que llegar y admirarse con la cantidad de gente que visita el santuario cada día. De todos los colores y maneras de vestir y ser. Unos llegan en coche y con zapatos, otros van a pie y con sandalia y hasta de rodillas a rogarle a la virgencita que les conceda todas aquellas cosas que a uno le afligen.
Para verla hay que pasar entre la multitud por unas bandas eléctricas como de super, y para verla bien hay que pasarse por ahí más de una vez. En la parte baja hay una leyenda que dice: -¿No estoy yo aquí que soy tu madre? ¿Qué más has menester? No te aflija ni te inquiete cosa alguna.
La imagen está llena de historias. Unos las creen, otros no; algunos más las inventan y otras son verdaderas. En fin, hoy es un día de fiesta, hay música por todos lados, baile, fuegos artificiales y mucha fe.