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jueves, octubre 11, 2007

Algunas reflexiones "mias" de "ana"

Hace tiempo decidí navegar por Internet buscando esas páginas llamadas "pro ana y pro mia". La inquietud fue fruto de una clase sobre la influencia de la publicidad en la percepción del propio yo según la cual buscamos "modelos tipo" para sentirnos "integrados" en una sociedad donde la competencia es muy dura. Y de manera inconsciente o no vamos imitando esos modelos, hay algunos más vulnerables que otros pero casi nadie queda indiferente.

El chiste es que son páginas censuradas en la web -y no es para menos-. En Yahoo y Google es difícil encontrarlas, en cambio en Terra proliferan y así como nacen mueren porque los servidores las van eliminando de la Red.

Estas páginas -aunque no lo crean- funcionan un poco como los blogs. Cuando alguien las crea van formando comunidades o clubs al estilo de AA (Alcohólicos Anónimos) sólo que aquí la idea en vez de salir del problema es hundirse más y justificar una actitud que a las claras es nociva para la salud física y mental.

Se llaman ana y mia porque odian la terminología original de una enfermedad. Así toman las dos primeras letras y la útima de una palabra y las últimas tres de otra. Para ellas y ellos -que también los hay-, tener anorexia y bulimia no es una enfermedad y lo defienden como un "estilo de vida" que eligieron libremente.

Cuentan sus experiencias a manera de desahogo y buscan comprensión en un "club" que padece el mismo mal. Se intercambian dietas y miles de trucos para engañar a los demás -y lo que es peor- a ellos mismos. Tienen ese modelo o ideal a seguir al que nombran thinspiration. Por que claro si pierden de vista "la meta" no pueden someterse a esos regímenes.

Es tan sutil la enfermedad que los atrapa lentamente y casi sin darse cuenta y ya que están sumidos en ella es difícil salir por cuenta propia. Lo primero como en todo es comenzar por aceptar que algo no está bien, pero se precisa mucha comprensión y paciencia por parte de los que están a su alrededor.

Yo no se qué tanto tenga "la culpa" la publicidad y las revistas. Primero porque creo que el papel fundamental de la publicidad es exagerar los atributos positivos de los productos y servicios y luego porque una reacción así al tipo de estímulo-respuesta me suena a que actuaríamos como robots y no como seres pensantes.

¡Ah! Se me olvidaba un detalle. Para distinguirse en la calle usan un cordón rojo o morado en la mano según el caso, pero no recuerdo qué color corresponde a qué ¿estilo de vida?

Los dejo con un video.