Yo no lo conocía. Es más, no sabía de su existencia. Me lo presentó primero un amigo filósofo; después, una amiga escultora (bueno, realmente estudia artes plásticas) ¿Las casualidades existen? I don´t know. Se llama Javier Marín, tiene 45 años -si no me fallan las cuentas- y es escultor mexicano.
Dicen que es un escultor fuera de serie. No hace lo que haría un escultor contemporáneo. Regresa a al figura clásica y la moldea a "su manera". Son cuerpos que transmiten un sufrimiento profundo, están como escurridos. También hace instalaciones y -a mi parecer- todos los rostros que esculpe expresan dolor: miradas de vacío y nostalgia. Cansadas.
