"Desde que uno debe morir, es evidente que no importa cómo ni cuándo" (el Extranjero, Camus)
¿Morir? ¿Vivir? ¿Soñar? ¿Reir? Al fin: MORIR.
Sueños de grandeza e infinitud tapizan nuestros días. La fuente de la eterna juventud sigue sin aparecer. Las cremas antiarrugas y el botox están de moda. Esfuerzos inumerables por "detener el tiempo" y volvernos siempre hermosos.
Una piel terza, jóven, mirada limpia. Energía que no se acaba. Sabemos que vamos a morir, pero no queremos morir. Homenajes, herencias, sellos, hechos para la perpetuidad.
Finitos e infinitos. Corruptibles e incorruptibles. Deseos de eternidad sin entenderla en su significado más profundo. Perpetuarse y no desaparecer. Temor al olvido y al desprecio.
Pensaba en la muerte y lo poco que pensamos en ella. Por temor, por olvido, por cobardía. Y luego llegué a la conclusión de que lo único que realmente se es que me voy a morir algún día...
Tiempo y espacio nos esclavizan para luego liberarnos. Para los sin fe la muerte es el final de todo. Para los con fe la muerte es apenas el comienzo.
Pensaba todo esto porque hace unos días se estrenó en México una película de Paco del Toro. Yo no creo en la "santa muerte" porque no me parece santa ni nada. Tampoco he visto la película así que -por ahora- no puedo opinar demasiado sobre ella. Sí creo en la muerte y también en la inmortalidad...
¿Serán posibles ambas cosas?
Sueños de grandeza e infinitud tapizan nuestros días. La fuente de la eterna juventud sigue sin aparecer. Las cremas antiarrugas y el botox están de moda. Esfuerzos inumerables por "detener el tiempo" y volvernos siempre hermosos.
Una piel terza, jóven, mirada limpia. Energía que no se acaba. Sabemos que vamos a morir, pero no queremos morir. Homenajes, herencias, sellos, hechos para la perpetuidad.
Finitos e infinitos. Corruptibles e incorruptibles. Deseos de eternidad sin entenderla en su significado más profundo. Perpetuarse y no desaparecer. Temor al olvido y al desprecio.
Pensaba en la muerte y lo poco que pensamos en ella. Por temor, por olvido, por cobardía. Y luego llegué a la conclusión de que lo único que realmente se es que me voy a morir algún día...
Tiempo y espacio nos esclavizan para luego liberarnos. Para los sin fe la muerte es el final de todo. Para los con fe la muerte es apenas el comienzo.
Pensaba todo esto porque hace unos días se estrenó en México una película de Paco del Toro. Yo no creo en la "santa muerte" porque no me parece santa ni nada. Tampoco he visto la película así que -por ahora- no puedo opinar demasiado sobre ella. Sí creo en la muerte y también en la inmortalidad...
¿Serán posibles ambas cosas?