Lo diré sin pena: me gusta la poesía. Disfruto leyéndola, me imagino diciéndosela a alguien más y me encanta cuando alguien la dice por mi. ¿Seré cursi? No lo se. Pero con la poesía pasa lo mismo que con la música y la pintura. Es una expresión artística que esconde mucho más de lo que simple y llanamente se lee. Es como decir te amo con alguna de las estaciones de Vivaldi, o estoy confundida con alguno de los cuadros de Remedios Varo. Así es la poesía. Y lo mejor de todo es que como lo demás no requiere explicaciones pues si se trata de explicar pierde en mucho su sentido, profundidad y espontaneidad.
Alguna vez escribí sobre Ernestina de Champourcin (bueno, la verdad fueron como dos renglones.., ja!) Pues hoy encontré un poema que iba a enviar a una sola persona pero luego se me hizo muy egoista no compartirlo.
Lo posteo y espero lo disfruten. A mi me encantó.
Alguna vez escribí sobre Ernestina de Champourcin (bueno, la verdad fueron como dos renglones.., ja!) Pues hoy encontré un poema que iba a enviar a una sola persona pero luego se me hizo muy egoista no compartirlo.
Lo posteo y espero lo disfruten. A mi me encantó.
Estás ahí, señor
y no puedo acercarme...
sé que estás y sé que eres...
tu presencia me invade irresistiblemente
y tengo que escaparme,
desoír tu llamada...
oscurecer tu imagen,
cuando mi ser entero
sólo quiere entregarse.
Perdóname si huyo,
si me niego a mirarte.
¡Estás ahí, señor,
y no puedo acercarme!
Tú me quieres así:
despojada de todo,
sin lo mío y sin ti...
obstinada en buscarte
y teniendo que huir
de tu sombra y de tu huella.
Si me arrancas de mi,
no me niegues la gracia
de poderte seguir.
y no puedo acercarme...
sé que estás y sé que eres...
tu presencia me invade irresistiblemente
y tengo que escaparme,
desoír tu llamada...
oscurecer tu imagen,
cuando mi ser entero
sólo quiere entregarse.
Perdóname si huyo,
si me niego a mirarte.
¡Estás ahí, señor,
y no puedo acercarme!
Tú me quieres así:
despojada de todo,
sin lo mío y sin ti...
obstinada en buscarte
y teniendo que huir
de tu sombra y de tu huella.
Si me arrancas de mi,
no me niegues la gracia
de poderte seguir.