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jueves, septiembre 20, 2007


La imagen se la robé a Ricardo. Será por un tiempo, tal vez hasta pasado noviembre o un poco más... Los extrañaré y extrañaré escribir pero mi pluma no tiene tinta y es preciso recargarla por un tiempo. Además últimamente escupe y no dibuja bien ningún trazo. Le daré vacaciones y descanso, la limpiaré de resentimientos y la protegeré del lector espía. La verdad no quiero que se envenene con las serpientes que hay en el camino -aunque un poco las imagina, pero de locura también es posible enfermarse-. En fin, que la pondré a hacer ejercicios para entrenarse no para escribir por inspiración sino por transpiración.

Respetaré su silencio con el que dice más de lo que piensa y siente. Ya no hablar, ya no decir, menos gritar. Por un tiempo será pensar, meditar, tal vez rezar. La introspección precisa para tiempos futuros. Si pasa noviembre todo seguirá como hasta ahora o mejor.

¿Por qué noviembre? El 9 es la clave. Clave que se encuentra muy en la superficie. La verdadera razón la sabemos mi pluma y yo y tal vez cinco o seis personas más.

Me iré a ¿vacacionar? con mis letras y las palabras que encontré un día en una Historia interminable -y parece que lo es en verdad-. "Si lo piensas, tendrás que admitir que todas las historias del mundo, en el fondo, se componen sólo de veintiséis letras. Las letras son siempre las mismas y sólo cambia su combinación. Con las letras se hacen palabras, con las palabras frases, con las frases capítulos y con los capítulos historias"

¿Qué "sopa" vendrá después? No lo sé. Dejemos cocinarla y reposarla. Tal vez degustarla produzca placer, espero no un malestar estomacal. Lo que siempre existe es un buen remedio de la abuela ;-)

ARRIVEDERCI




domingo, agosto 26, 2007

un verano como pocos...

El verano da para muchas cosas. Yo éste hice algunas locuras... Una amiga y yo estábamos empeñadas por pasar unos días en Yucatán. Las posibilidades eran casi nulas: sin permiso y sin dinero pocas cosas se pueden hacer, ¿no creen? Pues las cosas se fueron dando poco a poco... Y así nos vimos trepadas en el avión que nos llevaría a una aventura como pocas.

Nos recogieron unas monjitas que nos dieron de cenar y cantamos -super agudo, por cierto- luego nos llevaron a la ¿casa? que nos habían conseguido: era un bunque -literal- y lleno de telarañas. Dormimos en amacas después de limpiarlo todo.

Visitamos niños de un pueblo que se llama Holcá. Jugábamos con ellos y les dábamos clases de todo un poco... Por las mañanas visitamos a las familias y les ayudamos en sus casas con lo que podíamos. Nadamos en cenotes (ojos de agua dulce), visitamos Chichén Itzá y casi morimos atacadas por un lagarto... ja!

Las fotos hablan por si mismas. Son la selección de fotos "publicables", de las otras hay unas que dan pena....