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miércoles, enero 27, 2010

Quiero.


viernes, marzo 13, 2009

Mi vocación "frustrada"


A veces creo que tengo una vocación de fotoperiodista frustrada. Voy por las calles de la Ciudad imaginando ángulos: rostros que expresan tristeza, nostalgia, euforia; pequeños detalles o grandes escenarios. Mis favoritas son las historias "urbanas", que permiten respirar la vida de la gente, el ir y venir diario, con dirección o sin ella.
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Me gustaría dedicarme a viajar sólo para escribir y sacar fotografías, quiero contar historias, escuchar a la gente, capturar momentos únicos y pretender que logro acortar un poco las distancias.
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Este año definitivamente conseguiré una cámara que será mi fiel compañera -libreta y lapicero ya los tengo-, luego, he de organizarme un poco, aunque he de confesar que soy adicta a la improvisación. Esa es mi verdadera enfermedad crónica, progresiva e incurable.


martes, enero 22, 2008

un morral de la India


Cocos Nuns venía de una comida tipo hindú, eso me hizo recordar un libro que leí hace tiempo: ¡Liberen a los Niños! de Craig Kielburger. Un niño canadiense que a los 12 años se entera de la muerte de un niño paquistaní y en medio de la indignación y con el apoyo de sus papás emprende un viaje que lo llevará por lugares insospechados.

Organiza ruedas de prensa, conferencias, recaudación de fondos, y finalmente decide hacer un viaje a la India -justo ahí me enamoré de ese país- Al leer el libro se perciben muchas cosas, es tal la descripción que tengo grabadas en la memoria el tumulto y la pestilencia que se siente al llegar al aeropuerto; la comida condimentada que es "picosita"; el caos y el desorden...

El tiempo que pasó en la India le dio para conocer, entre otros personajes que descubrió en su vida, a la madre Teresa de Calcuta. Participó en redadas para liberar a los niños que vivían en condiciones deplorables. Algunos "comerciantes" lograban engañar a los padres de los niños ofreciéndoles estudio y comida a cambio de unas cuantas horas de trabajo... Una mentira con todas sus letras, los niños no sólo no estudiaban sino que apenas probaban un miserable plato de comida...

Me enamoré de India. Y en medio de la edad adolescente me imaginaba viviendo en aquél lejano país ayudando a liberar a los niños. Recuerdo que más de una vez lloré, sentí la injusticia y la impotencia.

La sociedad dividida en castas, la mugre, la pobreza extrema, la injusticia -a mi modo de ver-, en una palabra.

Así pasaron los años, dije que me iría a vivir a la India, que podría trabajar allá; además de recibir risas frente a mi propuesta un buen día me regalaron un morral de la India. Ya está viejito, pero me recuerda la ilusión de ese viaje...

Craig creció y se dedicó a una organización para combatir el trabajo infantil alrededor de todo el mundo. La iniciativa de un niño para los niños.