viernes, octubre 19, 2007

del silencio al olvido...

Sentada y muda. Aletargada entre tantos pensamientos y sentimientos. Inmóvil el cuerpo. Los ojos perdidos en la nada. Silencio, descanso, espacio. Inquieta el alma. El estómago a revoluciones de 1000 ph. Los labios entreabiertos para recibir el beso y volver a callar, no decir nada.

Es un zombie privado de toda voluntad. Si camina y duerme es en automático. Nada decide. Cierra y abre los ojos al capricho del sol y la luna. Se desconoce. No se piensa. Es una extraña.

¿Será verdad que el silencio no es el olvido? ¿Qué es el silencio si no otra forma de hablar? Encontré algunas frases sobre el silencio..., pero más bien son confusas. ¿Vale hablar o es mejor callar?

¿No será que cada caso exige su propio actuar? A veces hablar, a veces callar... Pero siempre decir y expresar. ¡Qué un grito y un silencio pueden llegar a tener casi el mismo efecto!

Aún así es fácil confundir al silencio con el olvido. Y no, ¡no estorbas!



4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tienen el mismo efecto. Así de fuerte!

precioso

patzarella dijo...

¿Pero cuándo usas cuál? A veces callar es gritar...

Miguel De la Vega dijo...

No te angusties por escoger entre el silencio y la palabra. Cada uno tiene su propio tiempo, su propio espacio. Se imponen a los deseos propios, a la prudencia, al temor. Tú misma lo sientes, lo sabes, lo presientes. Uno no se puede engañar cuando está hablando palabrería, cuando es tiempo de callar. Y de la misma forma, uno no puede negar cuando es urgente decirlo, para bien o para mal.

Anónimo dijo...

El silencio igual grita, irrumpe, se hace escuchar. El olvido ya se fue, no sabemos si volverá. Tal vez se parezcan, pero no son iguales.